Cuando te das cuenta de que si todas las personas que te conocen unen todo lo que saben de ti no lograrían conocerte de verdad; cuando no sabes si lo que te pasa es tan importante como para contárselo a alguien, o si alguien está interesado en saberlo, aunque sea la tontería más grande del universo; cuando no sabes si estás haciendo daño a una persona que siempre ha estado ahí; cuando hay algo nuevo que rompe tus esquemas y todas las ideas que tenías en tu cabeza, es hora de ponerse a pensar si a pesar de todo eso eres feliz, y yo lo soy, y aunque soy fuerte, a veces yo también necesito que me levanten.
